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CARLOS FUENTEALBA. 4 de abril : Dia del docente en lucha.

27 Mar

te presentamos a continuacion material para informate y que puedas adaptar para trabajar en tu escuela con tus alumnxs y con la comunidad educativa.

 

1) Breve reseña :

       Carlos Fuentealba nació en 1966 en Junín de los Andes, en la zona cordillerana de la provincia del Neuquén, Argentina. Creció en el campo de una familia humilde, cerca del lago Lácar, en San Martín de los Andes, a unos 400 km al sur de la ciudad de Neuquén, donde realizó los estudios primarios. Se trasladó a la capital de la provincia para realizar sus estudios secundarios en una escuela industrial, donde se recibió de técnico químico.

En los años siguientes trabajó en diferentes empleos: en un laboratorio, en un supermercado y en una fábrica de jugo. En la década del 80 trabajó en el Sindicato de la Construcción (UOCRA). Patricia Varela, directora del secundario donde él daba clases, comenta que:
“Desde adolescente consiguió un trabajo de administrativo en la UOCRA, donde empezó a involucrarse en las luchas por un mejor salario y mejores condiciones de vida, después se recibió de docente, hace dos años y desde ahí acompañó a sus amigos activistas en cada lucha.”
De esos años data su afiliación al Movimiento al Socialismo (MAS) del que se alejó en 1993.
Recibido de docente en 2005, a los 38 años, comenzó a trabajar como profesor de química en el Centro Provincial de Enseñanza Media (CPEM) Nº 69 de la Cuenca XV, uno de los barrios más pobres del oeste de Neuquén. Allí fue elegido por sus compañeros como delegado sindical. En 2006 recibió el premio del “Rey del Colegio” como mejor profesor, distinción otorgada por los estudiantes.
El día en que murió Fuentealba tenía 40 años y dos hijas de 10 y 14 años.

 

2) El conflicto docente, en Neuquén.( 2007)

En el marco de una huelga del sindicato docente ATEN, perteneciente a la CTERA, se decidió hacer un corte de la ruta 22 a la altura de Arroyito el 4 de abril de 2007, como medida de protesta. La decisión fue tomada en asamblea por la mayoría de los afiliados al sindicato. Ese día la policía provincial recibió la orden del Gobernador Jorge Sobisch de impedir que los manifestantes cortaran la ruta, para garantizar el libre tránsito en la misma.
Al llegar al lugar y antes de que se efectivizara el corte de ruta, los docentes fueron desalojados con balas de goma, gases lacrimógenos y un carro hidrante en dos ocasiones. Muchos se refugiaron en una estación de servicio cercana y otros eran perseguidos por policías a pesar de haberse retirado de la ruta. Tras una conversación entre dirigentes y policías en la estación de servicio, se detuvo el accionar policial y los docentes se retiraron en grupo, a pie y en autos, hacia la ciudad de Senillosa, escoltados por camionetas policiales. Luego, sin aviso, las camionetas policiales se adelantaron a la caravana, encerrándola y reanudaron el uso de la fuerza.
Fuentealba se encontraba en el asiento trasero de un auto Fiat 147 que se retiraba del lugar, cuando un policía de nombre José Darío Poblete, integrante del Grupo Especial de Operaciones Policiales (G.E.O.P.) de la ciudad próxima de Zapala, disparó una granada de gas lacrimógeno hacia el auto, que se encontraba a unos 2 metros de distancia. El cartucho de gas lacrimógeno atravesó el vidrio del vehículo e impactó en la nuca a Fuentealba, causándole un hundimiento de cráneo. En el hospital provincial fue sometido a dos operaciones y finalmente murió al día siguiente.

El hecho causó conmoción y un repudio generalizado y llevó a una declaración de huelga general apoyada por las dos centrales sindicales (CTA y CGT). Simultáneamente los trabajadores de la educación, administrativos y docentes de todo el país llevaron a cabo huelgas, movilizaciones y asambleas masivas, bajo consignas como “Las tizas no se manchan con sangre”, “Sobisch Asesino”, “Nunca Más” entre otras, y exigiendo la renuncia y el juicio político al gobernador Sobisch.
La huelga docente en Neuquén se extendió por más de 50 días y el gobierno intentó reabrir algunas escuelas reemplazando a sus directores con funcionarios de otras areas del gobierno y contratando docentes suplentes. Finalmente se acordó con el gremio docente un aumento salarial, una pensión para la viuda de Fuentealba y otras reivindicaciones, y los docentes se comprometieron a recuperar las jornadas perdidas por el paro.
A pesar de que las protestas en todo el país pedían el juicio político a Sobisch, la legislatura provincial se mantuvo cerrada durante casi dos meses porque los legisladores del partido oficialista, MPN, no asistieron a las sesiones. Cuando finalmente se reunió la asamblea legislativa y la oposición hizo el pedido de juicio político, este fue archivado inmediatamente por el oficialismo. Ese mismo día la Legislatura aprobó la pensión para la viuda de Fuentealba a la que se comprometió el gobierno.

 

3) La causa judicial.

Poblete fue procesado imputándole el juez el delito de homicidio calificado. Esta causa es llamada “Fuentealba I”, e investiga la autoría material del asesinato. Se abrió otra causa judicial, llamada “Fuentealba II”, que investiga responsabilidades en niveles superiores de la jerarquía policial y al entonces subsecretario de seguridad. Sandra Rodríguez se presentó como parte querellante en ambas. El gremio ATEN solicitó también ser parte querellante en ambas causas, y especialmente tenía la intención de pedir la indagatoria del ex gobernador Sobisch en la causa “Fuentealba II”, pero fue rechazado.
El 4 de junio de 2008 comenzó el juicio oral contra el policía José Darío Poblete, en el marco de la causa “Fuentealba I”.
La Cámara en lo Criminal Primera lo encontró responsable de “homicidio calificado, por haber sido cometido por un miembro integrante de las fuerzas policiales abusando de su función, con la agravante de haber sido cometido con violencia mediante el empleo de un arma de fuego, agravado por alevosía, en concurso ideal.

Actualmente, el abogado de la causa reclama la prision efectiva ya, que Poblete, se encuentra en una dependencia llamada “casa de pre-egreso” y no en una cárcel federal , como dictaminó la justicia.

La causa “Fuentealba II” , donde se imputa la responsabilidad intelectual por el asesinato a l ex gobernador Sobisch, continúa sin dictamen. El sindicato docente Aten y organismos de DDHH, continúan la lucha por castigo y cárcel para Sobish , acompañando el reclamo de justicia por parte de la familia de Fuentealba.

 

4) ” No matarás” autora : Sandra Russo. nota periodística publicada en Página 12 ( 2007)

El crimen de Carlos Fuentealba no podría haber sido más elocuente: el balazo en la nuca resume con su estruendo el desprecio por la vida que sudan las políticas de Estado represivas con las protestas sociales. Lo de Neuquén fue, antes que nada, un ejemplo de lo que puede suceder (y no tarda en suceder) cuando un Estado, en este caso provincial, decide usar las fuerzas policiales para reprimir una demanda social. Después viene el contexto, la historia del conflicto docente, las internas en la Ctera, el historial de Sobisch, que se vende en la Capital como promotor de una derecha eficiente, un adjetivo que se pega al sustantivo casi por inercia: ¿para qué son eficientes las derechas? ¿Qué tipo de eficiencia están prometiendo? ¿Cuál es el precio de esa eficiencia? ¿Cuál es el límite? ¿Al servicio de quiénes se pone la eficiencia?

Se contestará: del orden. Ya sabemos lo sensible que es la gente como Juan Carlos Blumberg o Mauricio Macri cuando el orden se altera. Es como si se les hubiese filtrado una piedra en el zapato. El orden alterado los irrita, y es más, hasta se sienten llamados a “interpretar” a una parte de la sociedad que “quiere vivir mejor”.

“Así no se puede seguir”, han dicho todos ellos una y otra vez cuando el orden estaba interrumpido por alguna cuestión que implicaba los derechos vulnerados de un sector. Estudiantes, ambientalistas, militantes, piqueteros, trabajadores, cartoneros, gremios movilizados, todo aquello que el radar de la derecha sintoniza como “perturbación del orden” parece merecer “decisión política”, “coraje” o “valentía”. La valentía o el coraje, se sabe, de tomar medidas impopulares. A eso debe dirigirse la “decisión política”: a operar en el sentido inverso a lo que la derecha llama “populismo”. Para la derecha, cuyos interlocutores son pocos y poderosos, pero están amplificados por los discursos que la misma derecha propala en forma del sentido común del taxista argentino, hay que “atreverse” a reprimir.

Sobisch se atrevió. Y un maestro fue acribillado de un balazo en la nuca. Ese maestro que hoy sabemos que se llamaba Carlos Fuentealba hasta su muerte no era nadie para la derecha. Era un maestro, nadie. Podría haber sido un estudiante, nadie. O un piquetero, nadie. Los hombres y las mujeres reales, de carne y hueso, con nombre y apellido, que integran las protestas sociales para la derecha no son personas cuyas vidas el Estado debe preservar. En tanto luchadores sociales, actores sociales ejerciendo su derecho al reclamo, esos miles y miles de argentinos para la derecha no son nadie: son, en todo caso, parte de la masa crítica que hay que repeler. Resuena la voz del patrón de estancia: a estos morochitos va a haber que hacerlos escarmentar. Acá no me vengan con cortes de ruta ni puentes. Háganlos cagar. Para la derecha, los hombres y las mujeres en tanto ciudadanos y actuando colectivamente no son exactamente hombres y mujeres, sino más bien una fuerza que hay que derrotar.

Después ellos hacen marchas pidiendo seguridad, y se declaran a favor de la vida en varios órdenes confusos: se sabe que el feto en el vientre de la mujer es sagrado, que está bendecido por el toque mágico de la vida. Pero la derecha saca la foto de ese feto. Respeta más al feto que al niño. Abandona al niño ya nacido a su propia y errática suerte, hambreándolo y robándole la frente alta de sus padres.

Es que la derecha defiende la vida de “los particulares”. Como si fuera una compañía de seguros, defiende la vida y la propiedad privada de “los particulares”. Algo particular en tanto privado. En tanto no público. Algo particular en tanto racionado como un bien escaso para algunos. “Los particulares”, esos artificios de la burocracia capitalista, son los verdaderos acreedores del derecho a la vida.

Los otros, los que marchan juntos en la manada, los que obstaculizan medidas o ajustes, los que piden por su parte no son particulares. Quedan abolidos de ese rango porque violan la principal premisa del “particular”: accionan políticamente. Para la derecha, la política es un privilegio de los políticos.

Carlos Fuentealba estaba haciendo política gremial. Era dueño de una historia personal admirable. Alguien que había cumplido un sueño contra la adversidad. No era una adversidad personal ni familiar la de Carlos Fuentealba. Era una adversidad social. La pobreza es una adversidad social. Trabajar toda una vida como administrativo de la Uocra para estudiar mientas tanto y recibirse de maestro a los 38 años es un ejemplo de dignidad ante el que caen las palabras.

Pero hasta que su nuca fue el blanco de un disparo policial, Carlos Fuentealba no era para el Estado provincial ni un ciudadano ni un maestro ni un padre, era nadie. Sólo ante la visión de muchos nadies entorpeciendo el tránsito alguien puede dar la orden de reprimir: las vidas de los que protestan son vidas sacrificables.

Sería interesante que la derecha dejara de ser intelectualmente tan pobre, y enunciara claramente su noción del derecho a la vida más allá del derecho de los “particulares”. No es un tema menor, en un país tan proclive a la sangre.

 

5) Para conocer al maestro : textos escritos por Carlos Fuentealba.

1)La experiencia que uno puede realizar no está sujeta a un solo ámbito de acción como en este caso la escuela, yo creo que todas las experiencias que se realizan en distintos ámbitos, pueden ser importantes para el trabajo docente. Mi experiencia en la escuela estuvo influenciada por distintos factores que modificaron una estrategia de acción inicial significó acordar con la dirección una propuesta distinta a la que yo quería desarrollar y demandó fundamentar desde mis conocimientos y mis convicciones la estrategia a desarrollar, sin embargo no fue facil actuar con autonomía lo significativo que rescato de todo esto es que se necesita tener muchos conocimientos y una expereincia de intervención en las escuelas que tenga un tiempo determinado y lo mas importante tener la posibilidad de desarrollar una producción colectiva del conocimiento, para poder actuar con seguridad y decisión. (Carlos Fuentealba, 2004)

2)Mi experiencia no fue para nada facil en cierta manera no me favorecía el contexto escolar por cómo se planteaban las cosas, pero no me impidió intentar llevar adelante mis ideas de cómo se debería enseñar y cómo se debería tratar a los alumnos, en este sentido el acercarme a ellos y conocerlos, entenderlos y compartir sus problemas me permitió negociar de alguna manera el trabajo docente y tener una relación de confianza. Traté en todo momento de mantener un equilibrio entre lo que debería ser y lo que yo entendía se tenía que hacer, tomando el contenido como mediador entre el alumnos y el docente, reformulando constantemente la propuesta sin modificar el eje central que era la lectoescritura partiendo de la elaboración de textos y de la idea de un niño creador de textos. (Carlos Fuentealba, 2004)

3)Para poder logar este trabajo fue importante el vínculo pedagógico que se estableció con los alumnos en particular y el grupo en general. Fue necesario indagar sobre los alumnos, cómo viven, qué hacen cuál es su contexto sociocultural, de esta manera entendí muchos de sus comportamientos y actitudes para con los adultos, incluyendo al docente. Otra cosa importante que pude analizar y reflexionar es que el contexto económico y social no son determinantes en la enseñanza de los niños, que pueden aprender de igual manera, niños de distintas condiciones sociales, que depende en gran medida de lo que proponga la escuela como institución y el docente. (Carlos Fuentealba, 2004)

4)También a partir de la experiencia pude darme cuenta que son muchas las emociones y subjetividades que aparecen cuando uno está al frente de un grupo de alumnos y aparece en nuestra matriz cultural toda una educación anterior con rasgos autoritarios, por ello creo que es necesario no prejuzgar de antemano y tomar conciencia de nuestras debilidades y potencialidades para trabajar como docentes. (Carlos Fuentealba, 2004)

5)A modo de reflexión creo que mi primer experiencia como docente frente a un grupo de alumnos fue positiva, a pesar de las diferencias políticas, pedagógicas y didácticas que compartimos con diferentes docentes, que la relación con los alumnos fue excelente en lo humano y pedagógico y que se debe partir de lo que los alumnos quieren y necesitan para elaborar las propuestas pedagógicas.(Carlos Fuentelaba, 2004).

6) Me parece importante tener en cuenta que para aprender se deben tomar las buenas y las malas experiencias, teniendo en cuenta que aprendemos en un conflicto permanente que genera contradicciones permanentes. (Carlos Fuentealba, 2004)

 
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Publicado por en 27 de marzo de 2013 en Sin categoría

 

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